La debilidad de los glúteos suele ser el factor «oculto» en la mayoría de las lesiones, incluyendo la mala postura, el dolor lumbar, el dolor de rodilla, las distensiones de isquiotibiales, los desequilibrios musculares y las lesiones en la parte inferior del cuerpo.
¿Alguna vez has sufrido una lesión crónica que simplemente no desaparece por mucho que trates la zona dolorida? Podría deberse a la debilidad de los glúteos.
Un trasero flácido o inexistente puede resultar vergonzoso. Pero cuando no consigues tener un trasero firme y redondeado, cada vez que te miras al espejo te recuerda que tus esfuerzos no están dando ningún resultado, lo que te deja frustrado y enfadado.
No voy a andarme con rodeos. Lo que estoy a punto de contarte te va a enfadar y te va a sorprender.
Cuando sigues un programa al pie de la letra y haces todo lo que te dice tu entrenador, esperas resultados, ¿verdad?
Pues bien, ¿y si descubrieras que todo tu esfuerzo te estaba haciendo MÁS propenso a las lesiones, no tenía NINGÚN efecto en la forma de tu trasero y te estaba dejando con MENOS fuerza y potencia?
¿Y si descubrieras que SIEMPRE te quedarás lejos del cuerpo que deseas, porque…
Te han MENTIDO sobre cómo entrenar el músculo MÁS GRANDE de tu cuerpo…
Y eso te ha pasado factura en tu rendimiento, tu salud e incluso en tu aspecto.
Me refiero a tus glúteos.
Tus glúteos son el músculo más potente de tu cuerpo, pero también son los más incomprendidos.
Como motor de casi todos los movimientos que realizas con la parte inferior del cuerpo y la espalda, aportan fuerza y potencia en estado puro… pero solo cuando se activan correctamente.
Es como si estuvieras al volante de un coche deportivo. Tienes toda esa potencia y fuerza en estado puro latente, lista para que la des rienda suelta… pero no sabes cómo pasar de los 30.





